La transición energética es una de las grandes preocupaciones de gobiernos, empresas energéticas y ciudadanos en toda Europa. Concretamente en España, un país con más de 300 días de sol al año, las posibilidades de aprovechar la energía solar son esenciales para este cambio ecológico.
Sin embargo, pese a la instalación constante de estructuras y campos de placas solares, todavía falta un último gran reto por resolver, el del almacenamiento de energía eléctrica en baterías que se pueda guardar por un tiempo para usarla justo cuando sea necesario.
Empresas como Neuroenergía, comercializadora de luz y gas natural, ya trabajan en ello y han desarrollado sistemas que permiten el almacenamiento energético mediante baterías, pero falta un paso más: que esto llegue a empresas y a consumidores de manera natural para que el aprovechamiento de la energía generada sea real.
Esta compañía, considerada como una de las líderes del sector en el camino de la transición energética, considera que es cuestión de tiempo. Por eso, desde su directiva están haciendo un esfuerzo ímprobo por difundir las bondades del control del sistema BESS, cuya implantación total será una realidad en el medio plazo.
El sistema BESS: almacenamiento energético en baterías
El Optimizador BESS es una solución tecnológica de las más avanzadas en el ámbito de la energía renovable.
Especialmente vinculado a las estructuras de plantas solares, es un sistema que permite gestionar, de forma inteligente, digital y prácticamente automatizada, los sistemas de almacenamiento de energía en baterías.
Los módulos de almacenamiento diseñados por Neuroenergía van mucho más allá de unas baterías gigantes para guardar la energía generada por la acción del sol: se trata de celdas de batería que optimizan muchísimo más el almacenamiento, lo protegen y lo distribuyen de una manera muy eficiente.
Esto es gracias a una tecnología que integra inversores bidireccionales para transformar la corriente continua en corriente alterna y a los exigentes sistemas de seguridad de los módulos, que refrigeran las celdas para que estas no se sobrecalienten y reduzcan el rendimiento.
Pero la batería física no es el principal valor del sistema BESS de Neuroenergía. Por lo que la compañía española se está convirtiendo en un referente en el sector es por el centro de control que asocia a estos almacenes de energía.
Se trata de un potente ‘cerebro’ que permite acceder a los datos de telemedida en tiempo real, aplicar el servicio de reducción automática de potencia y optimizar otra serie de labores que están vinculadas al almacenamiento y suministro de energía guardada en las baterías.
Este motor ofrece una atención 24 horas al día y los 365 días del año. De este modo, cualquier instalación de producción, demanda o almacenamiento de energía renovable puede solventar cualquier problema de inmediato para que el flujo energético siga su ritmo habitual.
El trabajo con este tipo de centros de control es clave para asegurar el buen funcionamiento de los centros de energía solar. De esta manera, se puede asegurar al consumidor final su principal necesidad: que va a tener suministro siempre que lo necesite. Y esto, sin duda, es la mejor forma de asegurar una transición ecológica necesaria para que nuestro mundo continúe funcionando.




