Toldo
Miscelánea

Beneficios de los toldos para particulares y negocios

Aunque parezca mentira, los toldos se han estado utilizando durante siglos, y es que su historia comienza con el Imperio Romano. Se trata de una cubierta para el porche, la terraza, el jardín o los escaparates y fachadas de los negocios que, generalmente, están fabricados en tela o lona. Su principal función es la de ofrecer sombra y protección contra las inclemencias climáticas. Los toldos, así mismo, pueden convertirse en elementos decorativos o publicitarios, pero siempre han de ser funcionales por encima de sus otras cualidades.

Los toldos son elementos que principalmente se utilizan para proteger de las inclemencias del tiempo, tanto de los rayos del sol y las altas temperaturas como de la lluvia. Habitualmente, se fabrican en lona o algún tipo de tejido fuerte y resistente. Su utilidad ha quedado ampliamente demostrada a lo largo de la historia. En la actualidad, se suelen usar con más frecuencia para dar sombra y bajar la temperaturas cuando hace mucho calor, protegiendo las vivendas o comercios de la incidencia directa del sol o creando zonas para el cobijo de parte de la clientela en bares y restaurantes.

Protección del mobiliario, contra el viento y el agua

Uno de los principales objetivos que se persigue con la instalación de un toldo es brindarle protección al mobiliario de los efectos dañinos del sol o la lluvia, tanto en el hogar como en los negocios, donde los objetos largamente expuestos pueden sufrir alteraciones del color. En este sentido, cabe destacar que la incidencia continuada de los rayos ultravioleta, día tras día, afecta a la pintura o a los revestimientos de los muebles y otros elementos, haciéndolos envejecer y deteriorando sus capas externas de protección. Con la instalación de toldos en el hogar o en las terrazas de los restaurantes, se favorece el resguardar este mobiliario durante todo el día, además de que los clientes puedan disfrutar de una buena sombra.

Sin embargo, la utilidad de los toldos se extiende a todo el año, no solo a los meses en los que aprieta el calor. Con las telas adecuadas, estas estructuras resisten la lluvia y protegen del viento intenso. En el hogar, consigue que se disfrute del espacio exterior durante todo el año y, en los bares, permite seguir utilizando la terraza los días de lluvia.

Ahorro de energía

Los precios de la electricidad no hacen más que subir y eso incide directamente en el gasto que conlleva mantener una casa a una temperatura apropiada con el uso de los aires acondicionados. Instalar un toldo para cubrir la vivienda o el negocio durante las horas de sol contribuirá a mantener el inmueble a menos temperatura, por lo que el gasto enegético en estos aparatos en verano será mucho menor. Además, la sombra creada enfría el aire antes de entrar en casa, disfrutando de una brisa fresca.

Privacidad

Los toldos son el aliado perfecto cuando lo que se busca es aumentar la privacidad en interiores. Para los hogares, son perfectos colocándolos en la terraza o en el balcón, con lo que se ganará en intimidad, limitando o impidiendo la vista a vecinos excesivamente curiosos. En el caso de los restaurantes o los hoteles, los toldos crerán un espacio aislado e íntimo para el disfrute de los clientes más exigentes.

Amplia variedad en el mercado y opciones de personalización

En el mercado actual se presenta una más que amplia variedad de toldos para particulares y negocios, como los que comercializan los fabricantes e instaladores de toldos en Madrid; Toldos Picasso, que ofrecen a sus clientes un gran abanico de colores de lonas, así como la posibilidad de personalizarlos, de manera que pueden llevar rotulación para negocios. De este modo, no solo cumplen una función protectora, sino que también aumentan sus cualidades decorativas y publicitarias.

Además, los toldos se clasifican en diversos tipos según su forma y estructura. Estos son los más habituales.

Toldo Extensibles

Son los más habituales, enrollables y de brazos extensibles. Alcanzan una inclinación de hasta 90º, lo que ofrece gran precisión y estabilidad. Cuando el toldo se recoge, queda totalmente plegado, ahorrando espacio en la fachada.

Toldo portada

El toldo portada o de punto recto es el más tradicional de todos, aunque con el paso del tiempo ha ganado en diseño, seguridad y calidad. Se suelen emplear en ventanas, balcones y llevan un sistema de anclaje a la pared que forma un  punto recto con respecto a la vertical. Muy útiles para proteger del sol y también de las miradas ajenas.

Toldo stor

Es un tipo de toldo especialmente diseñado para las terrazas o balcones con barandillas. Su brazos plegables se enganchan a la barandilla y permiten dos posciones: vertical o inclinado.

Toldos verticales

Como su propio nombre indica, son toldos que se montan en posición vertical y permiten cubrir ventanas, puertas de cristal e incluso servir para crear cerramientos con los que protegerse del sol, de la lluvia o del viento.

Toldo capota

Este modelo se suele instalar en ventanas y protege del sol. Su forma es semiredonda o cuadrada, y puede ser una estructura fija o móvil. Los toldos capota móviles están formados por arcos abatibles de aluminio, recogiéndose o abriéndose como un acordeón.

Toldos con cofre

Son los que le brindan mayor protección al propio toldo frente a las inclemencias del tiempo, ya que cuando están recogidos quedan completamente resguardados de la interperie, la suciedad o la humedad.

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