Beneficios nutricionales del jamón ibérico
Nutrición

Beneficios nutricionales del jamón ibérico que deberías conocer

Sin duda, el sabor del jamón ibérico supera con creces al del jamón serrano. De hecho, es uno de los alimentos que no debe faltar en la cocina de aquellas personas que aman el gourmet. Pero esta no es la única razón para decantarse por el jamón ibérico, ya que además se trata de una opción con una serie de ventajas muy valiosas para la salud.

Los 5 principales beneficios de comer jamón ibérico

Como se acaba de apuntar, el jamón es un alimento muy saludable. Pero para ello es necesario que sea una pieza ibérica, como es el caso del Jamón Legado Ibérico. A continuación se explica cuáles son los beneficios nutricionales más importantes a la hora de comer jamón ibérico:

1-  Es rico en vitaminas, proteínas y minerales

El jamón ibérico es un alimento que contiene vitaminas de vital importancia para el organismo humano. Una de ellas es la vitamina B, que aumenta el número de glóbulos rojos y contribuye a la estabilidad del sistema nervioso central. Además, según se ha podido comprobar, el jamón ibérico contiene entre 8 y 10 veces más vitamina B1 que las demás carnes, y tiene un alto nivel de vitamina B12.

También tiene vitaminas C y E, que contienen propiedades antioxidantes y combaten el envejecimiento de las células. Por otro lado, el jamón ibérico tiene proteínas y minerales muy saludables y que el organismo asimila con gran facilidad. Cabe destacar que 100 gramos de jamón ibérico aportan 43 gramos de proteína de calidad.

2- Mejora el colesterol y la presión arterial

Tomar un poco de jamón ibérico cada día ayuda a mantener el colesterol dentro de unos niveles saludables. Sus grasas son monoinsaturadas, por lo que reducen el colesterol malo y hace que aumente el colesterol bueno.

Aproximadamente el 60% de los ácidos grasos del jamón ibérico son ácido oleico. A lo que hay que añadir que el jamón ibérico contribuye a mantener la presión arterial bajo control.

Otro de los beneficios demostrados del jamón ibérico es que sirve para reducir los niveles de glucosa en sangre.

3- Resulta beneficioso para niños y adolescentes

Un estudio realizado por Mahan y Escott-Stump en 1998 reveló que el consumo de jamón ibérico de bellota aporta a los niños aminoácidos especialmente importantes sobre todo para sus épocas de crecimiento. Entre ellos el fósforo, que resulta fundamental para los huesos.

4- Se trata de un buen aliado contra la anemia

Las personas que sufren anemia no deberían dudar en incluir jamón ibérico en sus dietas, ya que aporta hierro hemo, que el organismo absorbe fácilmente. De hecho, 100 gramos de jamón ibérico proporcionan un 20% del hierro que las personas deben consumir cada día. También contiene zinc de alta disponibilidad.

5- Es muy fácil de ingerir

Mientras se curan las piezas, tiene lugar una reacción química que se llama proteólisis, que aumenta el nivel de digestibilidad del jamón de bellota. Eso hace que este sea un alimento que se digiere muy bien, absorbiendo al máximo los nutrientes.

¿En qué se diferencia el jamón ibérico del jamón serrano?

Por todo lo antes expuesto, entre otras razones, el jamón ibérico es más saludable que el jamón serrano. Pero, ¿cómo se distinguen ambos tipos? Las claves son las siguientes:

Tipo de elaboración

Para producir el jamón ibérico se sigue un proceso que es mucho más artesanal que en el caso del jamón serrano. Su curación tiene lugar en secaderos naturales, en tanto que el jamón serrano suele curarse en secaderos artificiales.

Además, el jamón serrano tiene que estar entre 9 y 15 meses en curación, según la categoría buscada. Pero el jamón ibérico tiene que curarse durante 24 meses al menos.

Procedencia del jamón

La gran calidad del jamón ibérico se debe a que procede del cerdo de raza ibérica, que es una especie autóctona de España con unas excelentes características nutricionales y de sabor. En cambio el jamón serrano viene del cerdo blanco, que está presente en otros países.

Hay que tener en cuenta también que el cerdo ibérico de brida verde, roja y negra se cría en el campo, pero el cerdo blanco lo hace en naves.

Alimentación del cerdo

Una importante diferencia entre ambos tipos de jamón es la alimentación del cerdo, que influye en su sabor. El cerdo ibérico se alimenta con piensos ricos en ácidos oleicos, algo que no ocurre con el cerdo del que se obtiene el jamón serrano.

Color de la carne y la pezuña

La carne del jamón ibérico tiene un tono rojo intenso. Sin embargo, el jamón serrano es de un color más claro, ligeramente rosado. Por otra parte, la pezuña en el jamón ibérico es negra, mientras que en el jamón serrano es blanca.

Aroma que desprende

Además de en el color, un jamón ibérico se puede distinguir de uno serrano rápidamente a través del olfato. Así pues, el olor del jamón ibérico es muy intenso, y se capta con facilidad. Si huele mucho más suave, se trata de una pieza de jamón serrano.

Pequeñas manchas claras

Cuando un jamón es ibérico, tiene unas diminutas manchas blancas o un poco amarillentas entre sus fibras. En realidad son cristales de tirosina, que son muestra de que es un producto de calidad, y que el curado se ha hecho correctamente.

Tacto

Al haber una leve presión con los dedos en la parte más estrecha de la pieza, si se nota que los dedos no se hunden demasiado, pero tampoco está demasiado dura, es que es jamón ibérico. La carne debe hundirse un poco al presionar con los dedos.

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