Compaginar una oposición con el trabajo
Miscelánea

Compaginar una oposición con el trabajo y no fracasar en el intento, no es una ‘misión imposible’

Planificación, motivación y constancia son los tres factores fundamentales para poder compaginar la preparación para una oposición y el horario de trabajo. Existen diversas técnicas y consejos que son muy valiosos en el momento de organizar las sesiones de estudio. Blogs como el de APPF son herramientas muy útiles, ya que ofrecen información que los opositores necesitan para lograr la meta planteada.

Cada vez son más las personas que deciden participar en procesos de oposición con el objetivo de escalar posiciones en el ámbito laboral, lo que repercute en un mejor estatus profesional y personal, además de una mejora en los ingresos económicos.

Hay quienes se plantean un intenso debate personal por considerar que si cumplen una rutina de trabajo diario les será muy difícil profundizar en la preparación que se requiere para opositar. Esto no tiene porqué ser así, si se cuenta con tres elementos fundamentales: la motivación, la planificación y la constancia, que son claves en el éxito de este proceso.

Sí puedes preparar una oposición mientras trabajas. ¿Es un sacrificio?, ¿es duro? Definitivamente sí, pero los resultados que se obtendrán luego, significarán una mejora sustancial en la calidad de vida del trabajador y su familia, así que el esfuerzo bien valdrá la pena.

¿Cómo hacerlo sin lugar al fracaso?

Ante este escenario en el que el trabajo y el estudio deben compaginarse, la palabra clave es la planificación. Ésta debe ser permanente y no puede ser abandonada a medida que pase el tiempo.

Uno de los principales elementos a considerar es si se contará con la asesoría de un preparador o se hará de manera libre. La primera de las alternativas resulta un tanto complicada cuando la persona tiene un horario de trabajo que cumplir, esto hace difícil poder ajustarse a los tiempos del orientador.

Existen recursos y técnicas que los opositores tienen a disposición, que ayudan enormemente para aumentar el rendimiento y aprovechar al máximo las jornadas de estudio.

Es aconsejable consultar portales especializados sobre oposiciones, los cuales ofrecen información muy útil sobre las herramientas que se pueden emplear. Uno de los más recomendados es el blog para opositores de APPF (Actividades Psicopedagógicas de Formación S.L.), una plataforma digital que ofrece cursos homologados, no homologados y de libre configuración, que además es centro colaborador de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), entidad que avala las formaciones que imparte.

El blog de APPF ofrece consejos muy valiosos que pueden ayudar en gran medida a organizar las sesiones de estudio. Explica una de las técnicas más utilizadas cuando se busca compaginar el trabajo con la preparación para una oposición, que es la de pomodoro, la cual consiste en distribuir las jornadas de estudio en periodos de esfuerzo intenso y descansos, de tal manera que se pueda evitar el agotamiento mental y la desconcentración que se generan y son causantes de la pérdida de tiempo y sufrimiento innecesario atribuido al estudio.

Opositar y trabajar

Consejos de oro para cumplir la meta

Aparte de todas las técnicas y herramientas que están a disposición para compaginar la preparación adecuada para opositar y el trabajo, es importante tener en cuenta algunos consejos que contribuirán a conseguir la meta y evitar muchos quebraderos de cabeza.

Los aspectos más destacables a considerar serán:

  • Fortalecer los hábitos de estudio: cuando se intenta estudiar en lugares distintos todos los días o cuando se busca hacerlo en sitios que no ofrecen las condiciones adecuadas, el orden no está siendo la prioridad. El entorno es muy importante, así como la estructura de las sesiones de estudio, ya que cuando no son los adecuados, el rendimiento no será el esperado. Hay que situar el estudio fuera del ambiente habitual, plantearse objetivos por periodos, así como elaborar un horario y cumplirlo.
  • Planificación semanal: la improvisación es enemiga del estudio eficiente. Es una buena práctica dedicar un día para planificar los temas que serán estudiados en cada jornada de estudio de la siguiente semana y definir el sistema con el que se va a abordar el temario.

Para que se pueda estudiar y trabajar de manera compaginada es necesario organizar de la mejor manera el tiempo. No contar con un plan de estudio estructurado en un horario establecido conlleva a realizar sesiones de estudio ineficaces e irregulares. Puede que haya excepciones en cuanto al momento en el que se empezará la sesión, pero la cantidad de tiempo destinado y el contenido a desarrollar deben mantenerse.

  • Aprovechar tiempos muertos: para quienes se están preparando para opositar, y a la vez trabajan, el tiempo es un bien muy preciado. Aprovechar periodos muertos como el desplazamiento al sitio de trabajo es ideal para hacer repasos mentales o escuchar podcasts que ayudan a mejorar los métodos de estudio.
  • Tener un diario metacognitivo: tener una agenda en la que se puedan anotar fortalezas y debilidades durante el proceso es una buena recomendación. Es importante registrar sistemas, técnicas y acciones que funcionen mejor y también las que no están dando resultado para mejorar y así rendir más.

Con este recurso los estudiantes pueden conocerse mejor, así como identificar sus necesidades durante el proceso. Esto es fundamental para elevar los niveles de eficiencia a través del fortalecimiento de los hábitos positivos y erradicar lo que entorpece el proceso.

  • Identificar las distracciones: para que las sesiones de estudio sean eficientes, es importante identificar los factores distractores internos y externos que afectan al rendimiento. Entre las distracciones externas más comunes están las redes sociales (Facebook, Instagram, Youtube, Twitter), el uso de WhatsApp, la televisión, música y otros estímulos del entorno.

Una vez identificadas, hay que cambiar el entorno o hacer algunas modificaciones en el contexto que se haya seleccionado para desarrollar las sesiones de estudio. Algunas acciones importantes son apartar el móvil o alejarse del ordenador, a menos que se esté usando para el estudio.

Por otra parte, los factores distractores internos que suelen presentarse son el estrés, la ansiedad, la fatiga y la desmotivación. En este caso hay que trabajar lo que está produciendo estos estados para erradicarlos.

  • Cuidar la salud: tener hábitos de vida saludables como alimentarse bien, dormir lo suficiente y hacer ejercicio en la medida de las posibilidades es fundamental para que las sesiones de estudios tengan un mayor rendimiento, ya que a medida que la salud física sea óptima, la mental mejorará de manera sustancial.

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