Evolución de los trenes a lo largo de la historia
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La evolución de los trenes a lo largo de la historia

Al pensar en trenes a todos se nos viene algo a la cabeza. Quizá el método por el que vamos al trabajo cada día, un viaje con amigos con el traqueteo de las vías de fondo o un recuerdo infantil con nuestros seres queridos. Lo que sí está claro es que los trenes han ido evolucionando a lo largo de la historia para dar respuesta a las necesidades de todos los ciudadanos, que antes o después, tenemos que subir en uno de estos fantásticos transportes por una cosa u otra.

Un tren está compuesto por varios vagones o coches acoplados entre sí, remolcados por una locomotora, o por coches autopropulsados, que circulan por vías o carriles permanentes. Estos sirven para transportar mercancías o pasajeros de un lugar a otro.

¿Cómo ha sido la evolución de las vías a lo largo de la historia?

Ya en la Grecia del siglo VI a.C. podemos encontrar un precursor del ferrocarril, el diolkos. Este funcionaba con una serie de railes excavados en la roca, puesto que notaron que, si los carros seguían los surcos trazados por carros anteriores, tendían a romperse menos y circular con más facilidad. Al percatarse de este detalle, crearon el diolkos, un carromato o vagón muy grande que se movía por el surco en las piedras.

En Transilvania, muchos siglos después, en el XVI, existía ya el precursor principal del ferrocarril en sus minas. Eran carriles de madera que funcionaban como carretera por el mal estado de los caminos de aquella época. Las pesadas carretas de minería eran tiradas por animales sobre estos raíles.

Evolución de las vías

Y en el siglo XVII, en Gran Bretaña, se crearon unos caminos sencillos formados por la superficie plana de tablas de madera, al igual que los de Transilvania. Por ellos circulaban los vagones repletos de carbón desde las minas, siendo arrastrados por animales.

Richard Reynolds, el maestro del acero inglés, fue el primero en idear unas nuevas vías, sustituyendo la madera por hierro, para aumentar la carga de las vagonetas sin que se resintieran los carriles. En 1763, Reynolds creó el primer raíl de fundición para remplazar a los de madera en las minas de Newcastle.

¿Cómo fue la evolución de los trenes?

Desde estas vagonetas tiradas por animales hasta los trenes de alta velocidad que todos conocemos, han pasado muchas cosas y diversos avances en la concepción de los trenes.

En 1802, Richard Trevithick construyó en Coalbrookdale la primera locomotora de vapor. Esta podía recorrer quince kilómetros a una velocidad de veinte kilómetros por hora y llevar cinco toneladas. Como curiosidad añadir que, aunque esta primera locomotora tenía espacio para llevar pasajeros, era poco útil, ya que una persona andando podía ir más rápido.

Sin embargo, la frecuencia con la que se estropeaba la máquina o las vías, hizo que el uso de estas no se extendiera y que empezase a verse la locomotora como una opción de transporte para personas, aunque muchos no estuvieron de acuerdo con la idea.

Evolución de los trenes

George Stephenson inventó la máquina de vapor en 1815. Esta locomotora podía arrastran hasta treinta toneladas, divididas en ocho vagones, a siete kilómetros por hora. Sin embargo, Stephenson no se vio satisfecho por este gran avance y continuó mejorando el sistema. Al principio, locomotora y caballo se repartían la tracción en las minas, mientras Stephenson mejoraba los raíles de hierro.

En 1825, se hicieron pruebas de nuevos medios de locomoción para el transporte de personas de la mano del mismo Stephenson, consiguiendo transportar a 450 personas desde Darlington a Stockton a una velocidad de veinticuatro kilómetros por hora aproximadamente.

La locomotora de vapor C57

Si eres amante de los trenes y quieres formar parte de la historia de estos no puedes perderte el increíblemente detallado modelo de la locomotora de vapor C57 que nos trae ModelSpace. Además, incluye un tramo de vía para hacer más bella esta exposición. 

Podrás construir una de las locomotoras más emblemáticas del siglo XX a escala 1:24. Fabricado por los Ferrocarriles Nacionales Japoneses de 1937 a 1953, la «Noble Lady» fue construida como una mejora en las locomotoras anteriores de la clase C55. ¡No te pierdas este impresionante modelo de alta calidad!

Locomotora de vapor

La era del ferrocarril

Thomas Russell Crampton construyó, en 1848, su máquina gigante llamada Liverpool para cubrir el terreno de Londres a Wolverton, a una velocidad de cien kilómetros por hora. Y, en 1927 se creó el primer tren automático que no precisaba de maquinista ni de revisor. Actualmente, este modelo se usa para transportar correo en la capital inglesa. 

Los avances después de esto ya no podían ser tan impresionantes ni llamativos, pero cabe destacar algunos hitos importantes en la historia del ferrocarril:

  • El primer tren bala inaugurado en 1960, en Japón, para unir Tokio y Osaka. 
  • El primer tren de alta velocidad en Francia, entre París y Lyon, creado en 1981.
  • En 1984, la puesta en marcha del primer tren de levitación magnética en Inglaterra. Aunque a partir de 2007 funcionarían solo dos de estos modelos, en Múnich y Shanghái.
  • El tren de alta velocidad que une París y Londres a través del canal de la Mancha.

¿Qué nos deparará el futuro de la locomoción? Un transporte capaz de mover a una gran cantidad de personas en un corto espacio de tiempo merece ser mejorado siempre. Solo queda esperar para ver los avances.

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