Exotropía
Salud

Exotropía: qué es, causas y tratamiento

La exotropía o esotropía es un tipo de estrabismo causante de limitaciones en el campo visual. Es lo que comúnmente se conoce como ojos bizcos, una desviación que perjudica la calidad de la visión, además de tratarse de un evidente problema a nivel estético.

No se tiene seguridad sobre las razones que causan la esotropía, pero se tiene la creencia de que se trata de un problema relacionado con la musculatura que controla el movimiento ocular, el cual es un grupo de seis músculos que trabajan de manera conjunta y envían señales al cerebro de forma simultánea para que los ojos puedan ejercer el enfoque en un determinado objeto.

En este artículo explicamos, a groso modo, de qué se trata la enfermedad y cuál es el protocolo de tratamiento establecido para este padecimiento ocular.

¿Qué es la exotropía?

Se trata del tipo más común de estrabismo y se refiere a una alineación inadecuada de los ojos, que se desvían hacia afuera. Puede aparecer a cualquier edad, pero es un problema que usualmente se desarrolla entre los dos y cuatro años de edad.

También puede ser de carácter congénito, es decir, estar presente desde el mismo momento del nacimiento.

En el caso de que se adquiera, existe una tasa mayor de incidencia en mujeres que en hombres, aunque no se tiene certeza de la razón. Puede ser intermitente, constante, sensorial o consecutiva y, según el tipo, será el tratamiento que corresponda.

Síntomas

El primer signo es bastante obvio, ya que se aprecia a simple vista la desviación de un ojo con respecto a la posición del otro.

Síntomas de la exotropía

Cuando se detecta la anomalía es necesario acudir a un especialista que realice los estudios pertinentes. Es importante que todos los niños a partir de los dos años asistan de manera rutinaria a la consulta oftalmológica, puesto que es la mejor forma de detectar cualquier inconveniente de manera oportuna.

Es usual que la desviación sea bastante notoria cuando el niño intenta mirar puntos a distancia. Algunos síntomas adicionales, que pueden servir de alerta, son los siguientes:

  • Frotarse los ojos en exceso
  • Cerrar un ojo o cubrirlo en un intento de mejorar la visión
  • Sensibilidad excesiva a la luz
  • Visión borrosa, doble o cualquier otro problema de visión

Tratamiento

Una vez se haya completado el diagnóstico, el especialista emitirá un juicio y determinará el tratamiento más adecuado, que usualmente consiste en el uso de gafas graduadas, y la ejecución de rutinas de ejercicios oculares.

Con respecto a los ejercicios, lo que se busca es que el paciente aprenda a determinar el problema y controlarlo, aunque esto es bastante difícil.

Si lo anterior no corrige el problema, hay la posibilidad de realizar una cirugía del músculo ocular, pero esto no se recomienda en todos los casos, solo cuando el problema se presenta en exceso durante el día, los episodios duran demasiado o la fatiga ocular se vuelve insoportable y disminuye la visión binocular (profundidad).

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