La moringa y sus propiedades
Salud

La moringa y sus propiedades, ¿quieres conocer más sobre esta planta?

Vivimos una época en la que el cuidado y la salud personal ganan enteros. Cada vez son más millones de personas que muestran preocupación por su imagen, su estado de forma y por supuesto su salud.

Tanto es así que ya no sorprende como hace unos años cuando hablan de los superalimentos. Desde hace un tiempo, cada pocas semanas aparece en los medios de comunicación un nuevo grano, semilla, planta o cereal que recibe el apelativo de superalimento.

Lo que se esconde tras los superalimentos es, en muchas ocasiones, simplemente un objetivo comercial, potenciar el consumo y la venta de estos productos. En cualquier caso, sean más o menos eficaces o saludables los superalimentos, si hay que valorar que su difusión ayuda a que las personas comprendan que necesitan cuidar su salud y su aspecto físico.

En esta lista de superalimentos destacan por ejemplo las semillas de chía, a las que se les asocia la capacidad de regular el tránsito intestinal y la presión arterial, ayudar en la diabetes y en el control del peso corporal y la protección ósea, además de presentar mucho calcio y boro, minerales imprescindibles para la formación del sistema óseo.

Otro alimento que está apareciendo en el mercado con fuerza es la moringa, una planta nativa de India pero que también su cultiva en Asia, África y Sudamérica. Esta planta es rica en proteínas, vitaminas y minerales.

¿Qué es la moringa?

La moringa ha sido utilizada históricamente por sus propiedades medicinales. Sus beneficios en el campo de la salud por sus propiedades antivirales son conocidos desde tiempos inmemoriales. Su uso se extiende también como tratamiento antiinflamatorio y animicótico.

Propiedades de la moringa

En los últimos años se ha convertido en un remedio muy popular, pero la realidad es que su ingesta lleva asociados algunos efectos secundarios, de modo que antes de consumirla es recomendable consultar con un especialista médico.

La moringa Original procede de un árbol utilizado desde hace cientos de años en medicina natural, a sus propiedades sanadoras se suma también la capacidad de esta planta de insuflar energía y vitalidad.

Muchas personas no saben que esta planta es rica en aminoácidos esenciales como arginina e histidina, de modo que es fuente de proteínas de alto valor biológico, algo que solo es posible con proteínas de origen animal.

¿Cómo se consume la moringa?

La moringa se puede tomar de manera libre o a través de complementos. Si se opta por la vía libre, lo habitual es hacerlo a través de infusiones, tés de moringa. Esta fórmula es muy interesante porque a las propiedades de la moringa se suma el carácter vasodilatador de las hojas de té. Una segunda opción es directamente consumir las hojas de moringa, aunque el sabor es un poco intenso.

Si prefieres tomar encapsulados de moringa, suplementos a base de este producto. Las cápsulas de moringa concentran las propiedades de esta planta. Las recomendaciones en ese caso pasan por tomar una cápsula tres veces al día, antes del desayuno, la comida y la cena.

Las propiedades de la moringa

Sus beneficios o propiedades guardan son muy numerosos, pues van desde efectos de protección del hígado, actuar como agente anticancerígeno, prevenir dolencias estomacales y mejorar los efectos derivados de la diabetes, mejorar la salud ocular o tratar la anemia, entre otros.

Todas estas propiedades derivan de la amplia presencia de nutrientes, pues a los aminoácidos previamente comentados se le suman vitamina A, B, B2, B3, ácido fólico y minerales como el calcio, el potasio, el magnesio, el fósforo o el zinc, entre otros.

¿Y los efectos secundarios?

A pesar de ser considerado un producto con muchas propiedades, sus efectos secundarios pueden jugar una mala pasada. No se recomienda iniciar un tratamiento con este producto, ya sea de manera natural o mediante suplemento alimenticio, sin antes recibir la aprobación de un especialista médico.

En caso de optar por la ingesta de suplementos alimenticios con moringa, hay que atender a las indicaciones del fabricante. La moringa, si se combina con medicamentos como la levotiroxina u otros recetados para las dolencias de tiroides, puede ser peligrosa.

Del mismo modo, conviene asegurarse bien con este producto si se están tomando fármacos para la diabetes o para el control de la presión arterial.

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